Si los docentes del sector Público y privado sufren una gran
presión en un sentido es en eso que llaman calidad, una palabra que abarca
todos los aspectos, pero que en ultimas, se ha descargado en uno solo, al que
el ministerio de educación ha denominado eficiencia, y este indicativo es: que
nadie pierda asignaturas y que pasen todos en limpio.
1. 1. Es físicamente imposible que todos aprueben la
asignatura, cualquiera que esta fuere, es decir, que haya un índice de
reprobación cero, como es imposible en una sociedad que todos lleguen a un tope
financiero, o logren tener igualdad de condiciones económicas, sin que todos
nos convirtamos en pobres, en este sentido, podría denominarse a esta política
como el “comunismo de la nota” mas, en un sistema de familias como lo es
Colombia, es posible que esos índices bajen paulatinamente, pero no por una
ordenanza o una política que pretende guiar la labor docente a través del
discurso, el proyecto educativo mínimo necesita 11 años para lograr su
objetivo, 30 años para llegar a romper un pequeño porcentaje, y unos 300 años
para que nadie pierda el año, y con 300 años estoy siendo demasiado optimista.
2. 2. La actitud de no fracaso es nociva para los
ciudadanos de a pie, el pretender que en la institución se les enseñe a los
muchachos a no perder, pese a sus actitudes, es armar y detonar una bomba de
tiempo, primero: porque la poca resistencia al fracaso determinara la felicidad
del adolescente actual, segundo: porque fracasar es cotidiano en la vida,
frecuente, y es norma, fracasar es necesario, sano y obligatorio.
3. 3. La presión que se ejerce en el gobierno hacia el
tema del fracaso escolar, en busca de cifras rápidas ha generado que se
maquillen cifras, y salgan de las instituciones educativas personas incapaces y
con un ego desmedido, que han salido a creer que el mundo tiene un crédito de
éxitos para ellos, que se pueden saltar las normas a placer, y que vale todo
para lograr sus objetivos, literalmente todo. No se entiende el fracaso como
una oportunidad de aprender.
4. 4. No hay una estructura del éxito que garantice el
100% de efectividad, tan siquiera en el uso de condones, en viajes espaciales
(cálculos hechos por ingenieros aeroespaciales) o en cualquier otro aspecto de
la vida, todo implica un proceso de ensayo y error, en todos los aspectos de la
vida, aun en lo mas delicado, que es la administración de mentes humanas, se
piensa que es sencillo hacer que un joven aprenda algo, cuando es un sinnúmero
de factores los que afectan el proceso enseñanza aprendizaje. Antes de halar de
una meta del %100 deberia esgrimirse, ¿hay un minimo?
5. 5. La pregunta que siempre debe hacerse alrededor
del fracaso escolar es ¿le sirve a ese estudiante perder el año? El debate es
abierto, pero desde lo personal del autor se hace una pregunta ¿le sirve a ese
estudiante ganar el año? ¿cumple los presupuestos minimos para declarársele
apto? No gusta como se escucha, pero en todo caso, y aunque se sea demasiado
humanista, no se puede saltar al paternalismo de llevar cargado en hombros a
una persona cuyo único merito será morir y ser abono para la tierra.
Siendo cruel, no se trata de dejar a todo el mundo, pero es
una burla a la educación y a la sociedad, que individuos poco aptos para sus
labores salgan a ejercerlas, personas poco civicas conduzcan, manejen una
alcaldía, o sean nuestros médicos e ingenieros, la sociedad Colombiana es un
vivo reflejo de las pésimas medidas inmediatistas de calidad.
